10 consejos para mantenerse a la vanguardia en la publicidad digital

 

En las últimas tres décadas, la evolución de la industria publicitaria se ha acelerado de forma casi inimaginable. El paso gradual de la prensa escrita a la radio, y luego a la televisión, ha sido reemplazado por los avances de la era digital. Si queremos seguir satisfaciendo las necesidades de la industria, es vital que nos adaptemos rápidamente para mantener el ritmo.

Sin embargo, por mucho apoyo que ofrezcan los ejecutivos, gran parte del aprendizaje es autodirigido. ¿Cómo, entonces, nos mantenemos a la vanguardia? Aquí tienes 10 consejos:

1. Sé curioso

Las investigaciones demuestran que no solo aprendemos mejor lo que nos interesa, sino que también somos más receptivos a la información nueva, independientemente del tema, cuando trabajamos en algo que despierta nuestra curiosidad. Esfuérzate por encontrar las partes específicas de los proyectos que despiertan tu interés y te impulsan a profundizar.

Con la práctica, podemos cultivar la curiosidad como un hábito: hacer preguntas de seguimiento y tratar de pensar en los problemas desde múltiples ángulos, incluso cuando estos no parezcan absolutamente necesarios para la tarea en cuestión.

2. Emular

“Los buenos artistas copian; los grandes artistas roban”, o eso dice el dicho popular. Cuando vemos algo que funciona, ya sea una campaña publicitaria impactante o un flujo de trabajo innovador, replicarlo por sí solo dará pocos resultados. Cada proyecto es único, y la herramienta o técnica que hizo grande a uno puede no ser la adecuada para otro.

Al encontrarnos con una presentación o campaña exitosa, es importante preguntarnos qué problema se resolvió o qué desafío se superó. Al aplicar esta curiosidad a soluciones efectivas, podemos comprender mejor qué elementos son relevantes para nuestro trabajo.

3. Aprende de los errores

Los científicos descubrieron recientemente que las neuronas responsables del aprendizaje observacional son las mismas que se activan cuando experimentamos schadenfreude: placer ante el fracaso ajeno. Nuestros cerebros están programados para aprender de las decisiones de los demás, y el estímulo que sentimos cuando tropiezan podría ser un incentivo evolutivo para tomar nota de sus errores.

Entender por qué una presentación aparentemente hermética no dio resultados puede ayudarnos a evitar cometer errores similares en el futuro y puede señalarnos áreas con alto potencial de crecimiento.

4. Manténgase informado

Mantenernos al día con los avances de la industria es fundamental para nuestro propio crecimiento, ya sea a través de una charla informal, un recurso de la empresa o un artículo independiente.

Siempre es tentador pensar: "Ya he aprendido suficiente por hoy", sobre todo en un entorno laboral que gira en torno a la investigación, la formación corporativa y la innovación. Sin embargo, es probable que la pregunta que lleva semanas rondando en tu cabeza sea el tema de un nuevo artículo de opinión. O tal vez sea ese extraño fenómeno que has visto en una columna del sector.

5. Ser atento

Si bien las herramientas y estrategias que nuestros competidores utilizan para avanzar suelen ser secretas, su impacto en el producto es visible para cualquiera que se tome el tiempo de observarlas. Cada vez que vamos a la oficina o navegamos por internet durante la hora del almuerzo, nos exponemos a los éxitos (y fracasos) de estos intentos de innovación.

Si bien es fácil pasar por alto los anuncios en nuestra búsqueda del objetivo más inmediato, tomarse un momento para preguntar por qué un determinado banner nos llamó la atención o un anuncio de YouTube no fue lo que buscamos es una parte importante del desarrollo de nuestro propio trabajo.

6. Experimento

Todos hemos escuchado: "Si no está roto, no lo arregles". Sin embargo, la innovación consiste en superar los límites de "lo que no está roto".

Es importante experimentar continuamente con nuevos flujos de trabajo y técnicas. No hay necesidad de desechar las reglas, pero añadir tu propio toque personal a una herramienta de eficacia comprobada, o incluir un nuevo enfoque en un proyecto convencional, puede ser una gran oportunidad de aprendizaje.

La mayoría de estas incorporaciones deberían tener una alta probabilidad de éxito (este es un buen lugar para “robar” una técnica exitosa), pero siempre hay algún lugar para la intuición.

7. Planifique el tiempo de aprendizaje

Al reservar tiempo en nuestras apretadas agendas y establecer objetivos concretos (a corto y largo plazo), podemos hacer del aprendizaje una experiencia más participativa y gratificante. Pasar media hora en tu cafetería favorita leyendo la prensa especializada, reunirte con tus compañeros de trabajo para tomar algo o (¡Dios no lo quiera!) participar en una actividad en grupo puede ser una buena manera de que el tiempo de aprendizaje sea divertido y colaborativo.

Podemos aprovechar al máximo la curiosidad habitual dedicando tiempo al aprendizaje y marcándonos metas e incentivos para aprovechar al máximo ese tiempo.

8. Sea proactivo

Tu jefe quiere que aprendas, probablemente incluso más que tú. Desafortunadamente, los gerentes y ejecutivos suelen estar distanciados de la realidad inmediata de su equipo.

Esa etapa frustrante de tu flujo de trabajo, o el procedimiento que deja a todos en la oficina perplejos, es evidente para ti, pero puede que no le llame la atención a tu gerente, sobre todo si has encontrado una solución eficaz a corto plazo. Si tienes alguna pregunta, solicitar un módulo de capacitación, o incluso una simple aclaración, podría beneficiarte no solo a ti, sino a todo el equipo.

9. Encontrar un mentor

Los mentores pueden ayudar a situar los desarrollos en una perspectiva más amplia de la industria, no solo ayudándonos a determinar dónde nos encontramos, sino también a construir una visión más matizada de lo que está por venir. Además, si bien la observación por sí sola puede revelar cómo funcionan las cosas, puede requerirse la sabiduría de la experiencia para comprender por qué.

Programar un almuerzo con alguien a quien admiras o pedirle comentarios constructivos sobre tu trabajo puede darte una idea de las opciones y estrategias que sirvieron a quienes te precedieron, así como también puede ayudarte a identificar los obstáculos que debes evitar.

10. Conócete a ti mismo

Solo podemos convertirnos en estudiantes verdaderamente eficaces si enfocamos nuestro propio trabajo con la misma mirada crítica que aplicamos al trabajo de los demás. Esto puede suceder antes de comenzar un nuevo proyecto, al analizar dónde nos equivocamos en el pasado, o al finalizarlo, al sentarnos a reflexionar sobre dónde destacamos y dónde fallamos.

Usar estos conocimientos para fijarnos metas y fundamentar una estrategia evolutiva hacia el éxito es la única forma de aplicar eficazmente las técnicas de aprendizaje que integramos en nuestras vidas.

El constante cambio de la industria puede parecer abrumador, pero convertir el aprendizaje en un hábito es un paso sencillo para mantener una conexión significativa con los consumidores. Recuerda que, si bien una habilidad puede durar cinco años, la capacidad de aprender y adaptarse te durará toda la vida.

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by Pedro Minnium

Fuente: marketingland.com

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